jueves, 14 de abril de 2011

RECOLLIDA DE FIRMAS NO BLOG http://stopdsm.blogspot.com

MANIFIESTO A FAVOR DE UNA PSICOPATOLOGÍA CLÍNICA, QUE NO ESTADÍSTICA

Mediante el presente escrito, los profesionales e instituciones abajo firmantes, nos manifestamos a favor  de criterios clínicos de diagnosis, y por lo tanto en contra de la imposición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Desórdenes Mentales de la American Psychiatric Association, como criterio único en la clínica de las
sintomatologías psíquicas.

Queremos compartir, debatir y consensuar el conocimiento clínico -logía- sobre el pathos psíquico -padecimiento sintomático, que no enfermedad-  a fin de cuestionar la existencia de una salud psíquica, estadística o normativa, así como la impostura clínica e intelectual del desorden, trastorno, enfermedad mental. También queremos denunciar la imposición del  tratamiento único -terapias tipificadas para trastornos formateados- por el menosprecio que supone a las diferentes teorías y estrategias terapéuticas, y a la libertad de elección de los pacientes. En el momento actual, asistimos al devenir de una clínica cada vez menos dialogante, más indiferente a las manifestaciones del padecimiento psíquico, aferrada a los protocolos y a tratamientos exclusivamente paliativos para  las consecuencias, y no para  sus causas. Tal y como dice G. Berrios (2010) «Nos enfrentamos a una situación paradójica en la que se les pide a los clínicos que acepten
un cambio radical en la forma de desarrollar su labor, (ej. abandonar los consejos de su propia experiencia y seguir los dictados de datos estadísticos impersonales) cuando en realidad, las bases actuales de la evidencia no son otras que lo que dicen los estadísticos, los teóricos, los gestores, las empresas (como el Instituto Cochrane) y los inversores capitalistas que son precisamente aquellos que dicen donde se pone el dinero». En consecuencia manifestamos nuestra defensa de un modelo sanitario, donde la palabra sea un valor a promover y donde cada paciente sea considerado en su particularidad. La defensa de la dimensión subjetiva implica una confianza en lo que cada uno pone en juego para tratar aquello que en él mismo se revela como insoportable, extraño a sí mismo, pero sin embargo familiar.
Manifestamos nuestra repulsa a las políticas asistenciales que persiguen la seguridad en detrimento de las libertades y los derechos. A las políticas que, con el pretexto de las buenas intenciones y de la búsqueda del bien del paciente, lo reducen a un cálculo de su rendimiento, a un factor de riesgo o a un índice de vulnerabilidad que debe ser eliminado, poco menos que a la fuerza.
Para cualquier disciplina, la aproximación a la realidad de su campo se hace a través de una teoría. Este saber limitado no tendría que confundirse con La Verdad,  pues, supondría actuar como una ideología o religión,  donde cualquier pensamiento, acontecimiento o incluso el lenguaje utilizado, está al servicio de forzar el re-ligare entre saber y verdad. Todo clínico con un cierto espíritu científico sabe que su teoría es lo que Aristóteles llamaría  un Organon, es decir, una  herramienta de acercamiento a una realidad siempre más plural  y cambiante, y donde las categorías encontradas han de dejar espacio a la manifestación de esa diversidad, permitiendo así una ampliación tanto teórica como práctica. Esta concepción se opone  a la idea de un canon, en el sentido de lo que necesariamente, obligatoriamente y prescriptivamente las cosas son y han de funcionar de determinada manera. Todos sabemos las consecuencias de esta posición que va de lo orientativo a lo normativo, prescriptivo para, finalmente, convertirse en coercitivo. Es ahí donde el saber se convierte en el ejercicio de un poder en tanto sancionador, en un sentido amplio, de lo que obedece o desobedece a ese canon. Ordenación de la subjetividad al Orden Social que reclaman los mercados. Todo para el paciente sin el paciente. Un saber sin sujeto ya es un poder sobre el sujeto. Autoritarismo científico, lo llama J. Peteiro.  Por todo esto queremos manifestar nuestra oposición a la existencia de un Código de Diagnostico Único Obligatorio y Universal.
Por otra parte, el modelo a-teórico del que hace gala el DSM, y que se ha querido confundir con objetividad, nos habla de su falla epistemológica.  Baste recordar su indefinición sobre qué podemos entender como trastorno mental, así como por salud psíquica. Los contenidos de esta taxonomía psiquiátrica responden mucho más a pactos políticos que a observaciones clínicas, lo que da lugar a un problema epistemológico muy grave.

En cuanto al método clasificatorio del DSM, constatamos que se puede clasificar, amontonar o agrupar muchas cosas, pero eso no es establecer una entidad nosográfica en un campo determinado. Por último, y en la misma línea que lo anterior, la estadística empleada en el DSM tiene un punto de partida débil: la ambigüedad del objeto sobre el que se opera, es decir, el concepto de trastorno mental. Ella se presenta como una técnica, un utensilio que puede ser puesto al servicio de múltiples causas y de todo tipo. Son las personas quienes manejan los ítems y valores de base de la curva estadística, pero también quienes deciden el deslizamiento, más o menos hacia los márgenes de lo que se va  a cuantificar e interpretar posteriormente.
En este contexto de pobreza y confusión conceptual, la próxima publicación del DSM-V supone una clara amenaza: nadie quedará fuera de aquello que se detiene, de lo que enferma. No quedará espacio para la salud, en términos de cambio, de movilidad, de complejidad o de multiplicidad de las formas. Todos enfermos, todos trastornados.
Cualquier manifestación de malestar será rápidamente transformada en síntoma de un trastorno que necesita ser medicalizado de por vida. Éste es el gran salto que se realiza sin red epistemologíca alguna: de la prevención a la predicción.
Umbrales diagnósticos más bajos para muchos desórdenes existentes o nuevos diagnósticos que podrían ser extremadamente comunes en la población general, de esto nos advierte Allen Frances, jefe de grupo de tareas del DSM IV,  en su escrito Abriendo la caja de Pandora. Refiriéndose a los nuevos trastornos que incluirá el DSM-V, este autor cita algunos de los nuevos diagnósticos problemáticos: el síndrome de riesgo de psicosis, («es ciertamente la más preocupante de las sugerencias. La tasa de falsos positivos sería alarmante del 70 al 75%»). El trastorno mixto de ansiedad depresiva.  El trastorno cognitivo menor, («está definido por síntomas inespecíficos... el umbral ha sido dispuesto para    incluir un enorme 13.5% de la población».)  Trastorno de atracones. El trastorno disfuncional del carácter con disforia. El trastorno coercitivo parafílico. El trastorno de hipersexualidad, etc. Aumenta, por tanto, el número de trastornos y aumenta también el campo semántico de muchos de ellos, como el famoso TDAH, ya que se permite el diagnóstico basado sólo en la presencia de síntomas, no requiriendo discapacidad y, además, se reduce a la mitad el número de síntomas requeridos para adultos. El diagnóstico de TDAH también se contempla en presencia de autismo, lo
cual implicaría la creación de dos falsas epidemias e impulsaría el uso aumentado de estimulantes en una población especialmente vulnerable.
Si juntamos este manejo estadístico con la heterogeneidad temática de los grupos de trabajo, que se multiplican y que van desde la identidad de género, pasando por la adaptación de los impulsos, hipersexualidad, cambios de humor etc., no podemos obviar que las clasificaciones internacionales pretenden una autonomía total respecto de cualquier marco teórico, y por ende, libre de cualquier tipo de control de rigor epistémico. Sin embargo, no creemos que las clasificaciones y tratamientos puedan ser neutrales respecto a las teorías etiológicas, como se pretende, y al mismo tiempo ser neutrales respecto de la ideología del Control Social, e intereses extra clínicos.
Paul Feyerabend, en El mito de la ciencia y su papel en la sociedad, nos dice: «Básicamente, apenas si hay diferencia alguna entre el proceso que conduce a la enunciación de una nueva ley científica y el proceso que precede a una nueva ley en la sociedad». Parece ser, sigue diciendo este autor en Adiós a la razón, que: «El mundo en que vivimos es demasiado  complejo para ser comprendido por teorías que obedecen a principios (generales) epistemológicos. Y los científicos, los políticos -cualquiera que intente comprender y/o influir en el mundo-, teniendo en cuenta esta situación, violan reglas universales, abusan de los conceptos elaborados, distorsionan el conocimiento ya obtenido y desbaratan constantemente el intento de imponer una ciencia en el
sentido de nuestros epistemólogos».

Finalmente, queremos llamar  la atención  del peligro que supone para la clínica de las sintomatologías psíquicas, que los nuevos clínicos estén formateados, deliberadamente, en la ignorancia de la psicopatología clásica, pues,  ésta responde a la dialéctica entre teoría y clínica, entre saber y realidad. Psicopatología clínica que ya no se enseña en nuestras facultades ni en los programas de formación de los MIR y PIR. Y sin embargo, se les alecciona en el paradigma de la indicación... farmacológica:  universalización prescriptiva para todos y para todo, y que en nada se diferencia  de una máquina expendedora de etiquetas  y reponedora de medicación.  El resultado que denunciamos es un desconocimiento de los fundamentos de la  psicopatología, un escotoma importante a la hora de explorar a los pacientes y, en consecuencia, una limitación más que considerable a la hora de diagnosticar.

En tanto que el conocimiento es la forma más ética que tenemos de acercarnos a nuestra plural realidad, no ha de ser un problema la coexistencia de diferentes saberes sobre la complejidad del ser humano.

Por todo ello proponemos llevar a cabo acciones con el objetivo de poner límite a todo este proceso incrementalista de las clasificaciones internacionales, y trabajar con criterios de clasificación que tengan una sólida base psicopatológica y, por tanto, que provengan  exclusivamente de la clínica.

                                                            Barcelona, a 14 de Abril de 2011




RECOLLIDA DE FIRMAS NO BLOG http://stopdsm.blogspot.com

miércoles, 13 de abril de 2011

LA VOZ DE GALICIA

 

La asociación de profesionales de drogodependencia lamenta el escaso apoyo de Sanidade

Fecha de publicación:
13/4/2011
Hora: Actualizada a las 22:01 h
La Asociación Galega de Profesionais de Drogodependencias e de Outras Condutas Aditivas, que agrupa a la inmensa mayoría de los profesionales que trabajan en la atención a drogodependencias en Galicia, expresó ayer su descontento con la postura de la Consellería de Sanidade, tanto por el recorte en el presupuesto destinado a este ámbito, como por el nuevo plan de trastornos adictivos, «un plan que non recolle as demandas dos profesionais que traballamos nos recursos e que non garante a continuidade dos mesmos», señalan.
En cuanto a los recursos, la asociación, que representa a 400 profesionales y más de doce mil pacientes y familias, señala que en el 2010 el recorte fue de más de un millón de euros respecto al 2009, mientras que en el 2011, y aunque todavía se desconocen los convenios de financiación, «a situación non parece mellorar».
Más de 90 millones
La Xunta ha salido al paso de las acusaciones asegurando que el nuevo Plan de Trastornos Aditivos 2011-2016 cuenta con un presupuesto de más de noventa millones de euros y sitúa al paciente como el centro del sistema. Además, Sanidade destina este año más de ocho millones para convenios de colaboración con entidades privadas y otros organismos que desarrollan programas de prevención y asistencia de trastornos adictivos y atención en salud mental.

EL PAIS

Los centros de toxicómanos reciben hasta un 30% menos

La asociaciones acusan a Sanidade de recortar las ayudas

MARÍA PAMPÍN - Santiago - 14/04/2011
Los profesionales que trabajan en drogodependencia denuncian una reducción en el presupuesto de la Xunta para la asistencia, prevención y mantenimiento de los centros que realizan esta labor. Aunque no pueden calcular la cuantía total de los recortes, debido a un cambio en la manera de entregar los fondos este año respecto a los anteriores, sí empiezan a constatar mermas de entre un 13% y un 30% en los fondos que reciben de la Consellería de Sanidade, y que distribuye la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp).
La labor de atención a los drogodependientes la realiza en Galicia una red de asociaciones que depende en gran medida de fondos públicos. En 2010, aseguran, recibieron un millón menos que en 2009, y para este año "la situación parece que no mejora". La presidenta de la Asociación Galega de Profesionais de Drogodependencias y otras Conductas Adictivas (Aprodeca), María José Pérez, se mostró preocupada por los "continuos recortes de presupuesto y programas" de Sanidade, que no admitió una disminución de los fondos pero sí les comunicó un "importante" descenso en prevención, según indicó Pérez. La consellería aseguró en un comunicado que el presupuesto de este año para asociaciones y otros organismos que desarrollan programas de prevención y asistencia asciende a más de ocho millones de euros, y que "se mantiene prácticamente invariable" respecto a años anteriores. Aprodeca lo rebaja a siete. La comparación de los años anteriores es complicada, dicen, porque las partidas se desglosaban y no conocen todos los conceptos, pero estiman que en 2009 recibieron 6,3 millones para asistencia y prevención (sin contar el mantenimiento) y en 2010, más de 4,8 millones en asistencia.
Ahora, cuando comienzan a recibir el dinero de los convenios que los ayuntamientos firman con la Fegamp, empiezan a ver los recortes. El centro de Vite, en Santiago, ha pasado de unos 73.000 euros a 57.000, Érguete recibía 235.000 y ahora ingresa 185.000, mientras que la Fundación Secretariado Gitano pasa de 50.000 a 35.000 euros. Los recortes en el centro de A Coruña, de un 13,8%, supusieron ya el despido de tres trabajadores. En Vigo, la reducción para la asociación Alborada es similar, de un 13%. Los recortes se notan también, según aseguran, en los pisos de integración, que llegan al 16%, y en los programas de asistencia jurídica, que en algunos casos recibirán la mitad que en 2010. "Estos recortes presupuestarios, junto con otras actuaciones de la consellería, hacen que por parte de los profesionales y las asociaciones exista una creciente preocupación por el futuro de la atención a las drogodependencias en Galicia", indicó Pérez.
La presidenta manifestó también la inquietud de los profesionales ante el nuevo plan de trastornos adictivos para el periodo 2011-2016 que prepara Sanidade y que aún no se sabe cuando se aprobará. La principal reclamación del sector es que la red de atención se integre en el Servicio Galego de Saúde (Sergas) y se establezca un presupuesto fijo plurianual. El borrador, aseguró Pérez, es una "mera declaración de intenciones, con ambigüedades" y que "no concreta objetivos de actuación ni las medidas necesarias para lograrlos". "Ni siquiera se considera objetivo la integración de los recursos de drogodependencias en el sistema público", incidió.
Sanidade aseguró ayer que el plan tiene un presupuesto de 90 millones y que retomará el "importante papel" que desarrollaba el Observatorio de Drogas de Galicia. De la fecha de aprobación y las reclamaciones de Aprodeca no hace referencias.

martes, 12 de abril de 2011

NOTA DE PRESA DO COLXEIO DE PSICÓLOGOS


O Colexio de Psicoloxía de Galicia denuncia o trato desigual dos pacientes que sofren un trastorno mental con respecto dos que teñen outras doenzas

Manifestan que a Administración non destina recursos para a creación de infraestruturas sanitarias axeitadas

Estanse a usar as instalacións dos vellos hospitais psiquiátricos, inapropiadas para a rehabilitación destes pacientes

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Santiago de Compostela, 11 de abril de 2011 (Vía Láctea Comunicación).- O Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia quere poñer de manifesto a necesidade de eliminar o estigma que marca ás persoas con problemas de saúde mental. Consideran que a comprensión da sociedade é tan importante como os tratamentos específicos que recibe cada doente. Nesta liña, destacan que o estigma está relacionado en moitas ocasións co trato desigual destes pacientes con respecto dos que teñen outro tipo de doenzas.

Dende o Colexio de Psicoloxía sinalan que un dos pasos máis importantes que se ten dado para romper ese trato diferencial foi a eliminación do modelo decimonónico dos manicomios, no que prevalecía o illamento dos “loucos” lonxe do resto da cidadanía. Non obstante, aseguran que o modelo sanitario actual de atención a estes pacientes non cumpre coa normativa vixente, o que contribúe a reforzar o estigma. Así, lembran que a Lei Xeral de Sanidade de 1986, que supuxo un cambio na sanidade pública, deixa patente por primeira vez que non se pode segregar ás persoas con problemas mentais do resto dos enfermos, de cara a lograr a súa integración plena no sistema sanitario xeral e na sociedade.

A Lei subliña que se deben potenciar os sistemas de hospitalización parcial para estes enfermos, e que a súa hospitalización tense que realizar nas unidades psiquiátricas dos hospitais xerais. Tamén recolle que deben desenvolverse os servizos de rehabilitación e de reinserción social necesarios.   

Hoxe segue a afastarse a estes enfermos dos demais pacientes

A pesar de que a lexislación promove o desenvolvemento de dispositivos de atención a estes pacientes menos estigmatizantes e máis enfocados á súa rehabilitación, os psicólogos denuncian a falta de interese por parte da Administración. Manifestan que non se destinan recursos económicos para a creación de infraestruturas axeitadas. Como consecuencia, estanse a empregar as instalacións dos vellos hospitais psiquiátricos, inapropiadas para o labor rehabilitador e manténdose o estigma de que o tratamento dos enfermos mentais tense que realizar afastado do resto dos doentes. Ademais, denuncian que as actuais instalacións psiquiátricas non gozan dos requisitos mínimos para o traballo dos profesionais, ao non recibiren investimentos para a súa mellora.




Os psicólogos avogan por novas fórmulas para a atención das persoas con problemas mentais, na busca da súa integración social

Os psicólogos avogan por novas fórmulas para a atención destes pacientes como as unidades de rehabilitación psicosocial, pisos protexidos, unidades de media estancia, centros de día… “Trátase de dispositivos para que as persoas con problemas mentais se traten durante un tempo e logo se poidan integrar na sociedade” -sinalan-.

“Antes os enfermos mentais estaban ingresados de por vida. Agora téndese a un tratamento individualizado, á rehablitación para que poidan desenvolver con normalidade actividades persoais e profesionais, ademais da intervención familiar. A finalidade é que cando se lles dá a alta teñan capacidade de autonomía” -apunta o colectivo de psicólogos-.

O conflito do hospital psiquiátrico de Toén

En relación a este tema, o Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia quere deixar patente a súa opinión con respecto ao conflito que está a ter lugar no concello ourensán de Toén, co peche do hospital psiquiátrico e o traslado dos pacientes ao centro hospitalario do municipio de Piñor. Así, defenden o traslado destes enfermos, posto que “as instalacións de Toén están obsoletas”.

“Este conflito pon de manifesto, por un lado, a necesidade de procurar un trato digno ás persoas con trastornos mentais, a través dunhas instalacións equivalentes ás do resto de pacientes da sanidade pública en Galicia. E, ademais, facilitar un lugar axeitado para o seu tratamento rehabilitador, cumprindo as directrices marcadas na lexislación” -declaran-.

Dende o Colexio de Psicoloxía de Galicia consideran que “a resposta da Administración non se pode demorar, xa que as diferenzas entre unhas instalacións e outras estanse a incrementar  de xeito alarmante”. Nesta liña, afirman que “como exemplo, só temos que facer a comparación entre as instalacións de Toén e os últimos centros hospitalarios que se están a inaugurar en Galicia”. E sinalan que “se a Consellería de Sanidade ten entre as súas prioridades a eliminación do estigma da saúde mental, agora mesmo ten unha boa oportunidade de materializar ese obxectivo”.



PRENSA Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia

981 554 407  /  639 768 929  …..  http://www.vialactea.es/
LAOPINIÓNCORUÑA.ES
 
Pte. Federación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Galicia

´La patología mental es mucho más incapacitante que la física´

José Ramón Girón: "El rechazo social afecta a los pacientes con un trastorno psiquiátrico incluso más que la propia enfermedad"

M. H. | A CORUÑA El presidente de la Federación de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Galicia (Feafes-Galicia), José Ramón Girón, sostiene que las patologías mentales "siguen siendo uno de los vagones de cola de la asistencia sociosanitaria en Galicia" porque "todavía se abordan como un problema estrictamente médico". "El tratamiento farmacológico y la psicoterapia son la base imprescindible para la recuperación de estos pacientes, pero también hay que poner recursos para favorecer su integración social y laboral plena, y en este aspecto es donde más flaquea el sistema", subraya.

-¿Cuál es el principal problema al que se enfrentan, a día de hoy, los pacientes con una enfermedad mental?

-Hay muchos, pero quizá uno de los que más convendría destacar es la escasa coordinación entre los servicios sanitarios y sociales y la falta de recursos que favorezcan su integración sociolaboral. Este es el punto de partida para acabar con otros problemas muy graves a los que se enfrentan las personas con enfermedad mental, como el estigma social y la discriminación presentes en políticas y legislaciones.

-¿Todavía hay rechazo?

-Sí, y esta circunstancia afecta a las personas con un trastorno mental incluso más que la propia enfermedad, puesto que el hecho de sentirse marcadas por los prejuicios dificulta que acepten su situación y les disuade a la hora de pedir ayuda profesional.

-Antes hizo alusión a la discriminación presente en las políticas y en la legislación. Sobre este último aspecto, y tras mucho batallar, las asociaciones de familiares de enfermos mentales lograron que la ley de dependencia tuviese en cuenta a los pacientes psiquiátricos. Ganado ese primer asalto, ¿cómo califica el desarrollo de la norma?

-El baremo oficial por el que se puntúa la incapacidad está ideado para calificar el grado de minusvalía física y no sabe medir la enfermedad mental, así que las grandes ayudas a la dependencia están vetadas para estos pacientes.

-¿A qué puntos concretos de ese baremo oficial se refiere?

-El examen que puntúa la discapacidad pregunta por cuestiones físicas como la de si el demandante puede coger el teléfono o moverse. ¡Pues claro que puede cogerlo y andar! Pero la cuestión será el uso que va a hacer de ese teléfono y a dónde le van a llevar sus pies. La enfermedad mental es muchísimo más dolorosa e incapacitante que la física.

LA OPINIÓNCORUÑA.ES

 

Los enfermos invisibles

Los psicólogos gallegos denuncian la discriminación que sufren los pacientes con trastornos mentales y piden a la Xunta que destine más recursos a mejorar su asistencia.


 

Aunque más de 30.000 gallegos tienen diagnosticada alguna enfermedad mental y, según los expertos, esa cifra "va a ir en aumento", la sociedad todavía ve esas patologías como un estigma. Tanto es así, que el Colegio Oficial de Psicoloxía de Galicia critica la discriminación que sufren los pacientes con este tipo de trastornos y reclama a la Xunta que destine más recursos a mejorar su asistencia. "La Administración ha delegado en las asociaciones de familiares la integración sociolaboral de estos enfermos", denuncia.
MARÍA DE LA HUERTA | A CORUÑA Las cifras oficiales establecen que más de 30.000 gallegos padecen alguna enfermedad mental -alrededor de 12.000 viven en el área sanitaria de A Coruña-, pero, según los expertos, el número de pacientes que sufren enfermedades psiquiátricas severas, como psicosis, trastornos de personalidad o bipolares y esquizofrenia, "es mucho mayor". De hecho, la Organización Mundial de la Salud establece que la prevalencia de este último trastorno ronda el 1%, con una incidencia anual de 10 a 15 nuevos diagnósticos por cada 100.000 habitantes. Un aumento de casos que contrasta con el desconocimiento social y el aislamiento en el que, a menudo, siguen viviendo estos pacientes.

"La comprensión de la sociedad es tan importante como los tratamientos específicos que recibe cada enfermo", explica el presidente de la sección de psicología clínica del Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia (COP-Galicia), Xavier Sardiña, quien destaca que el estigma que rodea a las personas que sufren una patología mental está relacionado, muchas veces, "con el trato desigual que reciben estos pacientes con respecto a los que sufren otro tipo de dolencias".

El presidente de la sección de Psicología clínica de COP-Galicia sostiene que uno de los pasos más importantes que se ha dado para superar ese trato diferencial fue la eliminación, en los años setenta, "del modelo decimonónico de los manicomios, en el que prevalecía el aislamiento de los pacientes con enfermedades mentales". "La Lei Xeral de Sanidade del 86 dejó patente, por primera vez, que no se puede segregar a las personas con enfermedades mentales del resto de los pacientes si se quiere lograr su integración plena en el sistema sanitario y en la sociedad", apunta Sardiña.

El especialista asegura que la normativa "destaca que se deben potenciar los sistemas de hospitalización parcial para estos enfermos, y que su ingreso se tiene que hacer en las unidades de psiquiatría de los hospitales generales", y recuerda que "también recoge que se deben desarrollar los servicios de rehabilitación e inserción social necesarios". "Por el contrario, en algunas áreas sanitarias se están utilizando las instalaciones de los viejos hospitales psiquiátricos (Conxo en Santiago, Toén en Ourense, etc.), inapropiadas para llevar a cabo cualquier proceso de rehabilitación, manteniéndose así el estigma de que los enfermos mentales tienen que ser tratados lejos del resto de los pacientes", subraya.

El presidente de la sección de psicología clínica de COP-Galicia denuncia la "falta de interés" por parte de la Xunta, a quien acusa de "no destinar recursos económicos para la creación de infraestructuras adecuadas". "Hace cinco años, la Consellería de Sanidade puso en marcha el Plan Estratéxico de Saúde Mental, fijando unas metas que se deberían cumplir hasta este 2011. Pero con la excusa de la crisis, se ha cerrado el grifo y las mejoras no van al ritmo que debieran", apunta Sardiña, quien también critica que el sistema "no descansa sobre la Xunta, sino sobre el tejido organizativo familiar". "Las asociaciones de familiares son las únicas entidades capaces de atraer recursos de la Administración, y gracias a ello han logrado crear una auténtica red asistencial, con residencias y centros de recuperación psicosocial y laboral", remarca.

Sardiña considera, además, que la Administración sanitaria evita hacerse cargo de la gestión de este colectivo porque "no hace ruido y no tiene influencia". "Una de las líneas estratégicas del Sergas es sensibilizar a la población contra el estigma de las enfermedades mentales, pero no basta con colgar carteles en los ambulatorios o repartir folletos. Hace falta un compromiso presupuestario serio", concluye.

viernes, 8 de abril de 2011

O SILENCIO DO SILENCIO...

 EL PAIS

 

El Hospital de Conxo retira el apoyo a un ciclo sobre la memoria histórica de Santiago

Para el Ayuntamiento de Santiago es un acto de censura, para el Hospital Psiquiátrico de Conxo, una consecuencia de "problemas técnicos y de planificación" motivados por una posible obra de remodelación. El pasado miércoles, la concejal de Cultura de Santiago, Socorro García, recibió la noticia de que el centro del barrio de Conxo, que iba a acoger en junio y julio la proyección de tres películas sobre la represión franquista en Galicia, no autorizaba la celebración del evento. El centro no esgrimía razones para la retirada del permiso, que con el que ya contaba previsamente el Ayuntamiento. La intención de la Concellería era exhibir en el claustro del hospital y al aire libre A lingua das bolboretas, de José Luis Cuerda; O lapis do carpienteiro, de Antón Reixa, y A Capitana, de Antón Dobao, tres proyecciones que formaban parte de un ciclo, A Memoria silenciada: Conxo e Compostela, organizado con la colaboración de los centros socioculturales de Compostela para dar a conocer los actos de represión a los que se vieron sometidos los vecinos de la ciudad tras el levantamiento fascista de 1936.

"Es bastante evidente que la retirada de la autorización tiene que ver con el tema que aborda el ciclo", asegura Socorro García, responsable de Cultura del Ayuntamiento de Santiago. No es la primera vez que el Hospital Psiquiátrico de Conxo acoge actividades culturales programadas por el consistorio municipal, por eso Cea no se esperaba esta negativa. Fuentes del centro aseguran que todo se debe a "un malentendido" y que la decisión de suspender los actos se toma porque probablemente en los días para los que estaba previsto el pase de las películas comience el desmantelamiento de unos pabellones cercanos al claustro. "El hospital no puede comprometerse con tanta antelación", esgrime un portavoz del centro.
La negativa del Psiquiátrico de Conxo a ceder su claustro dejará el ciclo sin una parte del programa. "Las proyecciones estaban pensadas para hacerse al aire libre y en Conxo por su simbolismo. Ahí se produjeron hechos prácticamente desconocidos", cuenta García, que ve imposible recuperar el pase de los largometrajes. "Ya no tiene sentido", lamenta. "Este es un ciclo plural y antes de organizarlo nos pusimos de acuerdo. También queríamos dar a conocer el Hospital de Conxo en el barrio, abrirlo a la sociedad", explica.
El ciclo A Memoria silenciada: Conxo e Compostela, echó a andar el pasado lunes con una conferencia sobre Ánxel Casal, editor de Nós y alcalde de Santiago asesinado en el verano de 1936. Ayer, los protagonistas eran los vecinos del Conxo y hoy lo serán las mujeres represaliadas, como las hermanas Coralia y Maruxa Fandiño, las populares Marías de Compostela. El Hospital en los últimos años del franquismo también será objeto de análisis.Todos estos encuentros tendrán lugar en el centro sociocultural Aurelio Aguirre de Conxo.